miércoles, 16 de diciembre de 2009

OTRA HISTORIA PARA PENSAR...HABRÁ QUE PONER UN TIBURÓN EN NUESTRA VIDA...


Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas.

Así que para alimentar a la población japonesa los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado.

Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.
Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros.

Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustó el congelado, que, por lo tanto, se tenía que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa.

Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor ‘fresco-fresco’.

¿Cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?

Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías? (Mientras piensas en la solución.... Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Así que sólo se relaja.

Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50: “Las personas prosperan más cuando hay desafíos en su medio ambiente”.

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también ¡un TIBURÓN pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte sobre él. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre qué tan lejos realmente puedes llegar.
(RECIBIDO POR CORREO ELECTRÓNICO)

4 comentarios:

Jorge Vega Brito dijo...

Feliz NAVIDAD y un AÑO NUEVO exitoso. Esta lectura es sensacional. La voy a publicar en mi BLOG porque mis directores escolares deben conocerla.
DEJÉ UNA TARJETA NAVIDEÑA PARA EL COLEGIO GUAYONGE, en el blog:
http://supervisionescolars038.blogspot.com

Saludos y felicitaciones a toda la comunidad escolar.

Ampy dijo...

Muy bueno, de verdad muy bueno, yo se de un par de sitios donde pondria un tiburón ;-D.
En fin desde mi pequeño rincón Felices Fiestas y un año nuevo estupendo y lleno de felicidad para toda la comunidad escolar y al fantástico grupo de profesores del Colegio Guayonge.

tanci dijo...

Magnífica historia tan real como la vida misma. No la conocía y sin embargo llevo siempre algún tiburón de repuesto ;-) Es así, uno no debe parar y en las andanzas uno encuentra siempre otro escalón que subir.
Me ha encantado Mary. También deseo unas Felices Navidades para toda la Comunidad Educativa. Un abrazo

EL BLOG DEL COLEGIO GUAYONGE dijo...

Muchísimas gracias por esa bonita postal de Navidad que nos envían desde México, nos sentimos muy honrados de que nuestro trabajo les guste y llegue tan lejos... así dan muchas ganas de continuar.
A Ampy, por estar siempre ahí valorando lo que hacemos y por esa bonita felicitación que nos llega tan llena de cariño.
Y a Tanci, siempre valorando positivamente nuestro trabajo y con las palabras adecuadas para que lleguen directamente al corazón.
Muchísimas gracias a todos/as y les deseo unas Navidades fantásticas y llenas de amor.